19 de septiembre de 2013

YOGA: CoNtAcTo MáGiCo



encuentro con tu cuerpo
encuentro con tus sensaciones
encuentro con tu mirada sobre vos
encuentro con la mirada de los otros
encuentro con la música
encuentro con el latir de tu corazón
encuentro con tu respiración
encuentro con tu flexibilidad y con tus tensiones
encuentro con tu fuerza y con tu debilidad
encuentro con los límites y con crear nuevas posibilidades
encuentro con tu voz y con otras voces
encuentro con tu sonrisa y la de los otros
encuentro con el ritmo de Tierra

Nos encontramos para reconocernos y compartir lo que somos!

TAMBIÉN HACEMOS
ASANAS
Y
PRÁCTICAS DE PRANAYAMA

este es mi enfoque sobre lo que aprendí de Yoga
y lo que aprendí en los caminos de la Danza de la Vida
y le puse el nombre de:

YOGA CoNtAcTo MáGiCo

ahora quiero compartirlo
con Todos
*Taller Individual* comunicate por mail: paula.aquista@yahoo.com.ar

23 de agosto de 2010

SHODEN 22/08 EN SURYA


Felicitaciones a Pato, Mabel y César que se iniciaron en el 1er. Nivel de Reiki con los chicos de Espacio Reiki inaugurando en Surya los seminarios de transmisión de este linaje de GENDAI REIKI HO con tanto amor.

GRACIAS A TODOS POR LA DIFUSIÓN DE ESTA LUZ MARAVILLOSA SANADORA Y ARMONIZADORA

Paula

7 de junio de 2009

CICLOS LUNARES Y EL AYUNO

TEORÍA Y PRÁCTICA DEL AYUNO
por Dr. Lorenzo Maceiras (Laksmana)


La alimentación y el ayuno son como las dos caras de una misma moneda que es la nutrición integral.

Aceptamos que es saludable no trabajar durante un día y medio a la semana, y durante cuatro o cinco semanas en el año para descansar y recrearnos (re-crearnos, crearnos de nuevo.)

Aceptamos que es saludable dormir una tercera parte de nuestra vida, para que los músculos, glándulas y el sistema nervioso se recuperen de las actividades diarias.


Pero ¿qué hay de la digestión?


Algunas personas no dan tregua a sus órganos digestivos: estómago, intestinos, hígado, páncreas y glándulas asociadas a ellos.


No ha aparecido el hambre señalando que un proceso digestivo se ha completado, cuando ya le entregan una nueva comida para procesar.


Así se acumulan reservas que no se necesitan, bajo la forma de obesidad, con sus secuelas de hipertensión, cardiopatías, diabetes, artrosis y depresión psíquica.
También se acumulan depósitos lípidos intra-arteriales (cardiopatía isquémica, enfermedad cerebro vascular).

Como un esclavo de un amo tiránico, el aparato digestivo de muchas personas no tiene un sólo día de descanso, a veces ni tan siquiera unas pocas horas.


No es de extrañarse el gran número de enfermedades digestivas que, de uno u otro modo, resultan del agotamiento, del trabajo incesante que impide eliminar las toxinas acumuladas día a día, desajustando el delicado balance entre desgaste y recuperación.


Habiendo comprobado los beneficiosos efectos del ayuno, muchos sabios de la antigüedad introdujeron en las religiones el mandato de ayunar:

los Católicos y otros Cristianos durante la Cuaresma,

los Judíos el Día del Perdón,

los Hinduístas en el Ekadashi, 11 días después de cada Luna Llena.

También los Pueblos Islámicos o Musulmanes tienen una elevada estima por la práctica del ayuno.


Se comprobó que en un ayuno de 24 días, la tercera parte del peso que se pierde no es grasa, sino músculo, incluso músculo cardíaco.
El caso más serio, reportado por Garnett y colaboradores, fue el de una mujer joven, que ayunó para adelgazar.
Murió de causa cardiaca.
La autopsia reveló una gran reducción de miofibrillas en el corazón, lo cual produjo fibrilación ventricular.


En los ayunos prolongados con la intención de curar enfermedades que no responden a otras terapéuticas, luego de cierto número de días se comienzan a aportar vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos (proteínas) para evitar el "autocanibalismo", o sea, el cuerpo que come su propia carne para romper (digerir) los enlaces químicos de esa materia orgánica liberando energía para formar otros enlaces y producir calor.

Los investigadores concuerdan en que el organismo puede sobrellevar un ayuno de 7 a 10 días sin sufrir daños.

Proponemos el ayuno de un día, y recomendamos hasta tres días.


Practicando ayunos razonables, y una buena realimentación cada vez, se obtienen mejores resultados espirituales y psíquicos que con ayunos exagerados, sin riesgo alguno, de una manera mucho más agradable y científica.


En suma, los ayunos de un día y de tres días son inofensivos y muy beneficiosos, en cambio, los ayunos de tres semanas y más requieren vigilancia, complementos y conocimientos especiales.

Como dijo Avicena, filósofo y médico árabe que vivió del 980 al 1.037: Todo puede ser remedio, todo puede ser veneno; depende de la cantidad.

Es frecuente que los médicos sometan a sus pacientes a ayunos de una semana o más ante intervenciones quirúrgicas, accidentes, enfermedades del aparato digestivo y otras situaciones.

Se le aporta al paciente suero fisiológico (agua bidestilada con 9 gramos de sal por litro) o agua con una pequeña cantidad de glucosa.

Eso ocurre todas las semanas en todos los hospitales y sanatorios del mundo.


Recién después de esos varios días se comienza a aportar alimentación parenteral, o sea proteínas y grasas directamente a través de las venas.